viernes, 17 de mayo de 2013

Reflexión semanal: Piensa en ti, no en los demás


No, no leíste mal el título. Quiero que pienses en ti, antes que en cualquier cosa o en otra persona.

Pero ¿y mi familia? ¿mi pareja? ¿mis hijos? ¿mi trabajo? ...

Sé que esto puede ser controversial pero hazme caso, sé lo que te digo, al menos por ahora quiero que pienses en TI.

No, no me volví loco ni pretendo generar una cultura de "hombres y mujeres inflados en su ego".

Sólo quiero decirte algo:

Vivimos en la cultura de las expectativas, en donde hacemos todo en base a lo que los otros van a decir, a opinar, a cómo los voy a hacer sentir, si me aprueban o no me aprueban, si están o no de acuerdo.

Crecemos y empezamos a creer una serie de mentiras respecto a lo que TENEMOS QUE SER, por otras mentiras que en su momento les contaron a nuestros padres, maestros y amigos. Y de pronto, llega un momento en la vida, en el que tu intuición te dice que no es el mejor camino en donde estás, pero aparece de nuevo esa voz mentirosa que te dice: "No importa, confórmate, sufre, esto es lo que hay, aguanta". Y regresamos a ese círculo vicioso que nos va metiendo a una sensación de dolor que al principio se manifiesta pero luego ya se hace parte de nuestra vida, como una piedra en el zapato a la que le hemos dejado de prestar atención.

Pasan los años y aparecen relaciones rotas, sueños interrumpidos, esperanzas que no alcanzan, personas frustradas trabajando en donde no quieren, viviendo con una pareja que no soportan o haciendo algo que detestan. Trataron de quedar bien con todos, pero quedaron mal con ellos mismos.

La buena noticia es que SIEMPRE se puede rehacer la vida, reconstruir el futuro y reescribir la historia. Por eso hoy quiero que pienses UN POCO (o un mucho) en TI, en quién eres, en lo que quieres lograr (en lo que te ha detenido), en lo que sueñas, en lo que amas, en lo que te emociona, en eso que te hace sentir vivo y que a lo mejor tienes olvidado. Hoy es tiempo de regalarte un espacio, único y exclusivo para ti, y empezar a tomar decisiones enfocadas en lo que SÍ deseas que suceda en tu vida.

Nadie da lo que no tiene, hay que llenar el interior para poder compartirlo al exterior. De esta manera, cuando empieces a vivir bajo este enfoque, tu relación con Dios, con tu pareja, con tus hijos, con tu familia, con tu trabajo, con tus proyectos será mucho más real, más honesta, más pura y más productiva.

Recuerda, al menos por hoy, piensa en ti, no en los demás...y probablemente te sorprendas de lo que dejaste ir, pero que hoy estás a tiempo de rescatar.

Sígueme también en www.facebook.com/davidmontalvoconferencista
Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

miércoles, 8 de mayo de 2013

Reflexión semanal: Saber elegir



La vida es una consecuencia de cada una de nuestras decisiones. Somos más allá de nuestras circunstancias, pero también dentro de lo que nos sucede hay mucho de nosotros involucrado.

Desde que despertamos hasta que cerramos los ojos al anochecer, elegimos lo que somos, lo que hacemos y a lo que aspiramos.

Para todo hay un proceso, y para elegir un camino u otro, no es la excepción. A lo largo de los últimos años me he topado con personas que saben lo que quieren pero no tienen idea de cuál paso dar primero. El problema ya no es el no tener opciones sino el no saber qué hacer con ellas.

¿Cómo saber elegir lo mejor? Te comparto 3 factores claves a considerar

1) Elige lo que te haga feliz: Se oye simple pero normalmente a muchos les cuesta, ya que se la viven haciendo lo contrario a su felicidad. Estudian lo que no quieren, trabajan en lo que detestan o están casados con una persona al paso de los años ya no pueden ni ver. En todo momento, pon tu decisión de cara a tu futuro, a que lo que vas a elegir que sea un impulso para conectar de mejor manera con tu felicidad.

2) Elige lo que te de paz: Sé honesto y pregúntate: ¿Esto que estoy eligiendo me da tranquilidad en mi interior o me causa conflicto, estrés, angustia? Aquí está la clave de todo. No estoy diciendo que todo sea 100% fácil, pero sí al menos que lo que vayas decidiendo aunque sea un reto para ti, incremente tu bienestar, y no al contrario.

3) Elige lo que te ayude a crecer: Siempre escoge lo que vaya alineado a tu propósito personal y que lleve tu vida a un nuevo nivel. Recuerda que con cada decisión en el presente estás construyendo tu futuro. Si lo que estás eligiendo hoy te estanca, te paraliza, te mantiene detenido piensa si realmente eso es lo mejor para ti.

No siempre tendremos el control de todo lo que sucederá después de optar por un camino, pero al menos con estos tres factores a considerar, sí podemos preparar un poco mejor el terreno y así tener mayor claridad.

Deseo que tengas luz en tus decisiones y que elijas lo mejor para ti.

Sígueme también en www.facebook.com/davidmontalvoconferencista
Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

viernes, 12 de abril de 2013

El reto de los 30 días

Matt Cutts, un ingeniero de Google propone un interesante reto para salir de nuestra zona de confort e intentar algo nuevo y diferente. Ya lo probé y se siente extraordinariamente bien. Haz la prueba y notarás una enorme diferencia.



Sígueme también en www.facebook.com/davidmontalvoconferencista
Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

domingo, 10 de marzo de 2013

Reflexión semanal: Crear el contexto

Desde que era niño me han encantado los peces. Los considero animales mágicos y místicos. En diversas etapas de mi vida he tenido una pecera en casa y he disfrutado y aprendido de lo que representa estar al tanto de ella.

Uno mis peces favoritos es sin duda la famosa carpa Koi. Y lo fue más cuando conocí lo que se dice sobre ellos. Según cuentan, dependiendo del lugar o recipiente en donde está es el tamaño que desarrolla.

Si el Koi se pone en una pecera pequeña, sólo llega a crecer unos cuatro o cinco centímetros. Pero, si se mantiene en un recipiente mayor crecerá mucho más que eso, hasta quince a veinte centímetros. Ya si hablamos de que se encuentre en un estanque de mayor tamaño puede llegar a crecer hasta cuarenta centímetros y en un lago hasta noventa.

Cuando me platicaron al respecto, se me hizo no sólo un dato interesante, sino una valiosa metáfora para aplicar a nuestra vida: Nuestro éxito o crecimiento es directamente proporcional al contexto en el que nos encontramos.

Esto no quiere decir que estamos condenados al espacio en el que vivimos, sino todo lo contrario. Tenemos la posibilidad de generar el contexto en donde queremos estar (sí, aún y a pesar de la adversidad) y de esta manera abrir más puertas y oportunidades.

Todos necesitamos de un contexto adecuado, desde un artista (sea músico, escultor o pintor) quien para expresar su creatividad debe de estar en un espacio que lo inspire, hasta un empresario que no puede producir los mismos resultados si está trabajando en un lugar sucio o conflictivo.

Un claro ejemplo es el de nuestra amiga Sara, quien no se sentía plena y realizada en su trabajo. La verdadera razón era que no se encontraba en las circunstancias ni espacio deseado, sino que había permitido desorden, desorganización y falta de compromiso en su vida y en su trabajo. Eso le traía malas experiencias y por lo tanto llegó a creer que "el culpable" era su mismo empleo.

Cuál fue su sorpresa al descubrir que, cuando decidió poner en orden todo lo que se encontraba desbalanceado, desde su mesa de trabajo, su dormitorio, hasta sus relaciones afectivas, todo de pronto, cual ficha de dominó, empezó a mejorar en su oficina.

Hoy en día no siempre podremos cambiar de pecera, pero al menos sí mejorar en la que estamos.

¿Cómo está el contexto hoy en tu vida? ¿Qué hay que sacar, modificar o mejorar de tu casa, de tu trabajo, de tus actividades diarias? 

Recuerda, no eres un Koi condenado a vivir en donde te coloquen, sino que eres el creador de tu realidad. Empieza a mejorar tu contexto con pequeños pasos y notarás una gran diferencia.

Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

viernes, 1 de marzo de 2013

Aprender a dejar ir - Nuevo artículo de David Montalvo


No te preguntes cómo pasó algo, pregúntate cómo vas a responder, qué vas a hacer con eso que pasó. –Harold Kushner

La Naturaleza dice pocas palabras: El viento fuerte no dura mucho. La lluvia torrencial no cae durante mucho tiempo. Si las palabras de la Naturaleza no permanecen ¿Por qué habrían de hacerlo las del Hombre? – Lao Tse

Cuenta una vieja y conocida historia que dos monjes, Tanzan y Ekido, cuando regresaban a su monasterio les agarró una lluvia torrencial.

Al cabo de un rato, vieron que una mujer joven, vestida con un precioso kimono de seda, vacilaba en cruzar un pequeño torrente que bajaba de la montaña y había inundado por completo el camino.

Tanzan acudió en su ayuda, la cargó en sus brazos, atravesó la corriente y la dejó sana y salva al otro lado del camino. Ekido permaneció en silencio, visiblemente molesto, durante todo el resto del camino.

Por fin, cuando ya llegaban a la puerta del monasterio, Ekido soltó con ira toda su queja:
-Se supone que los monjes no deben tocar a las mujeres, mucho más si son bellas y jóvenes como la que tú cargaste sobre el agua. No sé cómo pudiste cometer una falta tan grave…

Su queja y sus palabras sorprendieron a Tanzan que se había olvidado por completo del incidente. Miró fíjamente a los ojos de Ekido y le dijo:

-Mira, yo dejé a la mujer allá al otro lado del camino cubierto por el agua. Pero parece que tú todavía la sigues cargando.

¿Cómo dejar de cargar? ¿Qué se puede hacer frente a la dificultad? ¿Cómo dejar ir el dolor que causa lo inesperado, lo no programado o lo que no queríamos? ¿Cómo soltar la incertidumbre, la angustia o la tristeza? ¿Cómo aceptar eso que llegó sin que nadie nos preguntara o nos pidiera autorización?

(Para leer el artículo completo da click AQUÍ)


Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
 
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

miércoles, 27 de febrero de 2013

Reflexión semanal: ¿A qué le das permiso?


"Si quieres que las cosas cambien de forma, cambia la forma de ver las cosas"

Todo lo que vives marca tu realidad de determinada manera.

Piensa por ejemplo en todo lo que has experimentado en estos últimos meses: alegrías, tristezas, triunfos, derrotas, crisis, nuevos proyectos; sea lo que sea, cada vivencia tiene tu propio sello personal, por la única y simple razón de que TÚ PERMITISTE que sucediera.

Lo que te pasa no es por obra de la casualidad, una mala jugada de Dios o del destino o un complot del Universo. Existe un libre albedrío que nos da la posibilidad de elegir lo que queremos y lo que no queremos. Y lo mejor de todo, es que eso lo vamos eligiendo desde mucho tiempo antes de que suceda.

Un corredor no aparece de pronto en un maratón queriendo conquistar la meta, sino que él poco a poco fue dándose permiso de entrenar, de recibir consejos, de alimentarse sanamente y de prepararse para tomar la oportunidad.

Un empresario no cierra los ojos y al abrirlos tiene un negocio millonario montado frente a él. Se fue dando permiso poco a poco de ahorrar, de visualizar, de contactar a las personas adecuadas, de informarse y de invertir.

Lo mismo pasa en un momento difícil, en una crisis personal o en una relación tormentosa. Nada surge de la noche a la mañana. Nosotros damos permiso de que entren y se establezcan en nuestra vida determinadas experiencias, personas, emociones, sensaciones. Todo está basado en nuestras decisiones, que son las que al final del día van construyendo nuestro presente.

Es una excusa típica e irresponsable el decir frases como: "Él me arruina mi vida" "Ella me desespera" "Mis padres me ponen de mal humor" "Mi jefe no me motiva". La verdad es que nadie te hace nada, sino que tú le das permiso a esa persona, sensación o emoción de hacer lo que se le antoje contigo.

La buena noticia es que tienes en tus manos la posibilidad de NEGAR el permiso y dejar de albergar cosas que simplemente no quieres o no deseas. Tienes la posibilidad de cerrar las puertas a aquellas experiencias o personas que no te ayudan a crecer y que sólo te mantienen estancado. Así como también, puedes permitirte el abrir de par en par a todo lo positivo que quieres se manifieste y se quede en tu vida..

Hoy pregúntate: ¿A qué le doy permiso? ¿A quién o a qué, hay que darle la bienvenida? ¿A quién o a qué, hay que negarle el acceso? ¿Qué recibes y de qué te despides?

Recuerda, tú tienes el control de tu vida en tus manos.

Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

lunes, 18 de febrero de 2013

Reflexión semanal: Despierta


"La mayoría de las personas viven dormidas sin saberlo: nacen dormidas, se casan dormidas, crían a sus hijos dormidas, mueren aun dormidas sin haber despertado nunca. Nunca comprendieron la grandiosidad y la belleza de esta cosa que llamamos la existencia humana, por estar dormidas.
 
¿Saben? Todos los místicos de todos los tiempos: católicos, cristianos, no cristianos, no importa de qué religión o teología, están unánimemente de acuerdo en una cosa: Todo es bueno, todo está en desorden, pero todo es bueno. ¡Extraña paradoja!.. Pero trágicamente la gente nunca lo ve, ellos nunca ven que todo está bien porque están dormidos. ¡Están en una pesadilla!" -Anthony de Mello

¿Qué te emociona de tu vida? ¿Qué te hace vibrar? ¿Qué te levanta cada mañana? ¿Haces lo que realmente deseas o lo que te han impuesto?

Hace poco conocí a una persona que literalmente me dijo: "David, he estado dormida por más de 30 años, apenas estoy despertando". Y no se refería a un sueño profundo, sino me platicaba, que llevaba años y años en un estado de catalepsia emocional, en donde nada le entusiasmaba, nada le movía, nada le quitaba el sueño. Ni para bien ni para mal. Si no fuera por las personas con las que vivía, se podría jurar que había muerto hace mucho tiempo.

Conozco muchos casos así, y a veces llega a ser muy preocupante, porque no sólo desperdician el mucho o poco tiempo de vida que tienen en este planeta, sino que llegan a influir de forma no tan positiva a la gente que les rodea.

Hoy este tema del "despertar" está tan trillado y tan manoseado, que muchos prefieren alejarse lo más pronto posible. Pero también, estoy consciente, que cuando entiendes la profundidad de lo que significa abrir los ojos o expandir la conciencia, te das cuenta de que hoy más que nunca es cuando se necesita que todos despertemos.

Grandes cambios estamos viviendo. Ya no sólo es un fenómeno climático, un tema social o cultural; ahora se ha colapsado el viejo sistema de creencias, de los paradigmas, de la lucha y de las instituciones. Es un llamado de renovación, humildad y aprendizaje para todos.

Para quienes estamos inmersos en el mundo del desarrollo y del crecimiento humano esto no es nada nuevo, ya que era algo que tenía que pasar sí o sí, porque se veía desde hace muchos años. Pero ahora esta información está llegando a cada vez un número más grande de seres humanos.

Entonces te podrás preguntar: "David, ¿qué puedo hacer? Para evitar la masificación, para no irme como borrego con la sociedad, para no seguir dormido o para no ser revolcado por la ola de la rutina, la indiferencia, el sueño, la mediocridad?"

Esto no se trata de señalar culpables en la política, cuestionarse acerca de los meteoritos en Rusia, o estar nervioso por quién será el próximo Papa de la Iglesia Católica.

Simplemente...DESPIERTA

Y bueno, eso ¿con qué se come?

Despertar es dejar de vivir como la sociedad te ha dictado que vivas. ¿Ser un rebelde? No, más bien una persona congruente,  con sentido y propósito. Despertar es dejar de querer hacer cosas sólo por cumplir las expectativas de los demás. Despertar es HACER de tu vida lo que realmente DESEAS y siempre has DESEADO. Despertar es dejar de trabajar por trabajar y es hacer lo que más disfrutas. Despertar es contribuir con la sociedad, simplemente siendo TÚ, entregándote de corazón a cada cosa que hagas. Despertar es estar con las personas que amas y apoyarlas en su propia evolución. Despertar es conectarte con Dios y entender que hay alguien que mueve los hilos pero que te deja ser protagonista. Despertar es vivir de verdad.

Esto te podrá parecer utópico, idealista, romántico o soñador, pero ¿sabes? cuando DESPIERTAS te das cuenta que es tan práctico, tan sencillo y tan real, que cualquiera lo podría hacer, sólo que muchos tienen miedo a descubrir todo lo que podrán ver cuando se decidan a abrir los ojos.

Ojalá tu escuches el llamado.  No tengas miedo y por favor: DESPIERTA

No estás completamente vivo si estás dormido. Tienes que abrir los ojos para ver qué hay alrededor de ti, tienes que despertar para darte cuenta de qué está pasando dentro de ti. Estar despierto es darte cuenta de ti mismo y de tu entorno. Abre los ojos y ve qué es real dentro de ti y fuera de ti. ¡Despierta y vive!”. -Anthony de Mello

Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

lunes, 11 de febrero de 2013

Reflexión semanal: No leas el precio

¿Conoces a alguna persona que cada vez que acude a un restaurante, antes de ver lo que le apetece, dedica todo su enfoque a leer los precios, para ver qué es lo que puede pagar?

Sí, revisa qué se le acomoda a su bolsillo o busca lo más económico en vez de simplemente pedir lo que más disfruta ...¿Te ha pasado?

Peor aún, ¿te has topado con personas que no han visitado un lugar que quisieran conocer, sólo porque alguna vez escucharon que era excesivamente caro?

Hace poco platiqué con una persona que tenía mucho tiempo de no ver, quien me compartía que toda su vida había soñado con visitar el parque de diversiones de Disney en Orlando, Florida. Cuándo le cuestionaba las razones por las cuales no lo había hecho, me hacía referencia al precio del viaje.

Lo más sorprendente es que mientras platicábamos me di cuenta que en verdad, él no tenía ni la más remota idea de cuál era el costo, simplemente su mente ya estaba condicionada a que no lo podía pagar y por esas creencias, él ya había puesto esa idea en el "cajón mental" de los sueños descartados.

¿De cuántas personas, experiencias, lugares u oportunidades te has perdido por estar más enfocado en la etiqueta o el precio que hay que pagar que en lo que vas a recibir?

¿Cuántas veces al ofrecerte un nuevo negocio o un proyecto retador en tu compañía, querer iniciar una nueva relación, visitar otro país, hacer cambios importantes, en lugar de darte cuenta de las recompensas, pones en tu mente que NO lo puedes pagar y mejor lo dejas en el olvido?

No me malentiendas ni malinterpretes el mensaje. No estoy diciendo que derroches tu dinero, que descuides tus finanzas o que pidas lo más caro en el menú, sino que vayas mucho más allá de la visión primitiva del "no puedo" "no merezco" o "es mucho para mi" y mejor digas: "¿Por qué no?"

Hay algunos que piensan que lo que sucede es por mero azar. A veces creen que la vida es injusta, que Dios no los escucha o que la suerte no está de su lado. Muchos no alcanzan a ver, que en su presente no hay culpables, sino que ellos son los primeros en bloquear todo lo que desean y merecen, por su creencia limitante de que todo es difícil, complicado, imposible o muy caro. Se inventan todo tipo de excusas para no asumir su responsabilidad, de que al final del día, son ellos quienes construyen la vida que tienen. Prefieren quedarse con lo cómodo y lo conocido, aunque no les agrade del todo; es como si tuvieran una mesa repleta de regalos y oportunidades, sola para ellos, pero al preocuparse más por el costo tan alto que eso representaría, deciden mejor quedarse a observar, sin tomar nada.

¿Sabes? Leer el precio no te hace ahorrar más. Al contrario, es mandarle un mensaje al Universo de que tú sólo estás dispuesto a recibir poco. Es una manera de excusarte, autosabotearte y querer seguir viendo el punto negro en la hoja en blanco. Es permanecer estático y no tomar acción. Es seguir con esa creencia limitante de "ya habrá tiempos mejores", cuando en realidad es que esos tiempos no llegarán mientras siga existiendo ese tipo de pensamiento derrotista.

Hoy es buen momento de cambiar el enfoque. Si vas a contar algo, que sean las bendiciones y no los obstáculos. Toma el compromiso contigo mismo de colocar tu atención en todo lo bueno que recibes. Recuerda que cuando fluyes, todo se acomoda de manera perfecta. Decídete a disfrutar más que a estresarte, a vivir más que a preocuparte.

La siguiente vez que vayas a un restaurante, acuérdate de mí: NO LEAS EL PRECIO. No reniegues lo que estás pagando para lograr lo que quieres, no te quejes de las oportunidades aunque éstas te hagan cambiar los planes o trabajar más. Al contrario,  agradece la posibilidad que tienes de vivir esa experiencia y verás cómo disfrutas más de los diversos "platillos" que la vida tiene preparados para ti.

Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

martes, 29 de enero de 2013

Reflexión semanal: Aprender a FLUIR


Uno de los términos más utilizados por la psicología moderna, y que aunque es un concepto milenario, su difusión y acercamiento a las masas ha sido más fuerte en los últimos años, es sin duda: FLUIR.

No se trata de una idea new age, esotérica ni antirreligiosa, ni de ley de atracción ni de pensar bonito. Tampoco pretende quitarle el poder a Dios, de hecho, cuando lo entendemos y la practicamos nos une más con ÉL.

Incluso se han escrito cientos de libros sobre el tema, y como Mihaly Csikszentmihalyi uno de los autores más afamados lo menciona: "es muy probable que constituya una de las áreas más productivas de la investigación psicológica en las próximas décadas".

¿Qué es fluir? 

Podríamos profundizar por horas, pero en términos prácticos es: "dejar que suceda lo mejor para ti". Lo más importante de esta definición se encuentra en las 3 primeras palabras: DEJAR QUE SUCEDA. Dicho de otra forma, NO BLOQUEAR, sino permitir que TODO lo que deseas y generas (consciente e inconscientemente) pueda entrar a tu vida. Ser como el agua, que avanza sin detenerse, como lo menciona el título de uno de los libros del escritor brasileño Paulo Coelho "Ser como el río que fluye". Es abrirse a la posibilidad de que las cosas pasen, aún frente a eso que, en un principio probablemente no era lo que esperábamos.

¿Qué nos detiene para fluir?

-El desear que todo salga EXACTAMENTE, como copia fidedigna de nuestras expectativas.
-El enojo, coraje o resentimiento por que las cosas no salen como uno las espera
-Pensamientos negativos, de autosaboteo o creencias limitantes.
-Estar en los lugares o rodeado de personas incorrectas (quienes no ayudan en tu crecimiento)
-Querer racionalizar todo

¿Qué nos ayuda a fluir?

-Ser responsables con lo que nos sucede, dejándose llevar. Tomando las decisiones correctas pero sin ESPERAR nada, simplemente viviendo y disfrutando.
-Respirar y estar abierto a recibir los mensajes, cuando nos cambian los planes
-Tener un propósito bien definido de vida. Saber qué queremos y qué no queremos.
-Cultivar nuestra mente con todo aquello que ayude a generar pensamientos positivos
-Trabajar con nuestras emociones (perdonar, sanar, soltar)
-Rodearse de personas que inspiren, que eleven tu frecuencia y que te ayuden a seguir creciendo

Incluso podemos detectar cuando ciertos eventos, experiencias, situaciones o relaciones simplemente no están fluyendo. Lo he dicho en múltiples ocasiones en mis Conferencias y Seminarios : Cuando no fluye, no es por ahí. Así de simple.

Pero (el gran pero) es que para poder darte cuenta si fluye o no, necesitas estar fluyendo tú mismo con tu propia vida, sino, vuelves a caer en lo mismo de estar bloqueando lo mejor para ti. No esperes que las cosas se den o se logren, si TÚ PRIMERO no estás conectado 150% con tu esencia, con Dios y con lo mejor de ti, practicando los puntos que te ofrecía en el párrafo anterior.

Por lo cual, regálale a tu futuro esta maravillosa oportunidad: ¡FLUYE! No tengas miedo de perder algo; de hecho cuando realmente pierdes es cuando quieres controlar todo. Lo mejor de todo es que cuando sueltas y dejas ir es cuando más recibes.

Abre tus brazos y deja que la vida te sorprenda.

Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx

martes, 22 de enero de 2013

Reflexión semanal: No hagas propósitos

Hoy sólo te quiero pedir un favor: Ya no hagas propósitos.

Si los hiciste en diciembre o en enero, te voy a pedir que te retractes y te olvides de eso.

David ¿te volviste loco? ¡NO! (bueno un poco), la verdad es que está demostrado que cuando una persona escribe, piensa o decide cumplir algo en término de "propósito" el fracaso llega tarde que temprano.

Y NO, no es por flojo, mediocre, débil mental, poca fuerza de voluntad, y ese tipo de creencias que suelen tener muchas personas.

Lo que sucede es que en el momento en el que alguien se plantea UN PROPÓSITO está automáticamente poniéndole un candado a su mente.

La definición de propósito es clara, proviene del latín proposĭtum, que quiere decir la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo.

Como te das cuenta, un propósito se limita a una simple intención, y no necesariamente a un firme compromiso o el planteamiento de un objetivo.

¿Entonces qué hacer?

Te doy un inspiratip que a mi me ha funcionado en múltiples proyectos profesionales y personales: HAZLO EN PASOS.

Sí, tal cual. Piensa en tu meta. ¿Qué podrías hacer HOY, (no mañana, HOY) para acercarte a eso que deseas?

¿Una llamada? ¿Buscar información de algo? ¿Concertar una cita? ¿Comprar algo? ¿Dejar de hacer eso que te quita tanto tiempo?

Bueno, sea lo que sea, hazlo posible y ve por ese primer paso. No te quieras comer el pastel de una sola mordida. Una vez realizado, congratúlate de tu logro, y propón el siguiente paso. No te presiones ni te estreses si pasa un poco de tiempo del primero al segundo. Yo te aseguro que si vas colocando ladrillo por ladrillo, tarde que temprano lograrás ver tu crecimiento.

¿Parece fácil? Te reto a que lo hagas con eso que tanto trabajo te ha costado. Ya me platicarás.


Sígueme también en www.twitter.com/David_Montalvo
Lee más artículos en www.davidmontalvo.com.mx